Ha finalizado un año de intensa labor parlamentaria, que bien merece un pequeño paréntesis para la reflexión. Encontramos con satisfacción que los números resultan claros al momento de hacer un balance de la gestión desarrollada.
Han pasado muchos días en los que hemos trabajo con ahínco en distintos proyectos, algunos míos, otros no. En todos hemos tratado de acompañar con la sana crítica o la argumentación de las bondades y ventajas, para que los restantes legisladores acompañaran con su voto las propuestas.
Todas las cuestiones fueron discutidas con pasión, hasta su total rechazo o aprobación, indistintamente quienes fueran los generadores de las ideas, porque lo que debe prevalecer, es el beneficio que debemos dejarle a nuestros vecinos. Los que me conocen y comparten la intimidad de mi despacho, saben de mi compromiso con el trabajo. Seguimos con el gran desafío alcanzar un éxito continuado. Restan aún tres años de gestión por delante. Enorme tiempo para que sigamos encarando con compromiso y empeño los emprendimientos que, tarde o temprano, terminarán afectando a la sociedad en su conjunto. Hay tareas que difícilmente puedan encararse desde lo individual. Por el contrario, deben ser el resultado de un esfuerzo conjunto, al que estoy dispuesto a aportar mi gestión, pero para el que también requeriré de los demás legisladores, su compromiso.
A lo largo de este ejercicio administrativo, de los distintos proyectos de mi autoría (48 presentados), fueron aprobados 26. Sobre ellos habrá de estar puesto todo mi empeño. Haré una celosa tarea de seguimiento, para que sus frutos sean rápidamente el beneficio que merecen nuestros vecinos.
Pero aquí no se agota la tarea. Por el contrario, el desafío es cada vez mayor. Ahora habremos de abocarnos a nuevas iniciativas. El desafío es constante. Porque pone a prueba diariamente nuestra gestión.
Este será un año de características muy particulares. Estamos ante un proceso de amplio espectro, desde la elección de las máximas autoridades nacionales hasta las de representantes para las siete comunas en las que ha quedado dividido el ámbito de la Ciudad Autónoma Buenos Aires . En todas ellas nuestro movimiento tendrá sus representantes.
Para este nuevo período, pondré el acento sobre los siguientes temas:
Preservación del medio ambiente, planeamiento urbano, tratamiento de residuos sólidos, tránsito, energía y aguas será para preservar y utilizar los recursos eficientemente.
